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    12 August

    BUEN CAMINO

    Hacer un Camino como se hace un Poema
     
    Por un sendero de vueltas.
    Sólo lo pasa uno solo.
    Nadie delante ni detrás.
    Y mi sombra se agiganta
    enfrentándome a espaldas.
    Sigo flechas amarillas
    para no perderme
    para salir de mi extravío.
    Cuán difícil retomar la vuelta
    la orientación
    aquietar la aguja de la brújula.
    Si te despistas temes.
     
     
    Alto del Perdón
     
    Al culminar el ascenso
    piedras y lodo, piedras y lodo.
    Quitar el fango de las suelas
    que añade peso a los pies.
    Soltar los ídolos de barro
    que reniegan.
    Me trenzo del zapato derecho
    la iniciación
    absuelta
    restaurada al origen
    cuando éramos dios de Dios.
     
     
    La conversión
     
    Allí en el Camino reconocí
    la dificultad de la castaña
    los demonios
    para rezarlos.
    Cuesta abajo
    el descenso es más tortuoso
    a lo infernal.
    Te persignas
    y pasas
    no los viñedos ni los olivos
    más allá de la uva y la aceituna.
    Vivir y punto.
    De por vida.
     
     
    Rabanal del Camino
     
    "Herru Sancti-agu, got Sancti-agu
    e ultre-i-a, e suse-i-a".
    Escucho cantos gregorianos
    entonados por los frailes del monasterio.
    También yo allí, peregrina
    cantando el idioma de Dios.
     
     
    Camino I
     
    La invisibilidad del horizonte.
    Allá, encima de las nubes
    Dios viéndonos.
    Perspectivas del alma.
     
     
    Camino II
     
    También es un camino de gusanos
    y fuerte olor a vacas.
     
     
    Buen Camino
     
    El tiempo y los kilómetros no importan.
    La medida espacial
    no abarca la inmaterialidad.
    Elipsis.
    Reposo en un banco de la plaza
    tirando piedritas al río.
    Elipsis.
    Andaduras ensimismadas
    cruzan puentes medievales
    lajas de pizarra
    como escalones
    a techos franceses.
    Elipsis.
    Dispón de la uva
    la calma del agua en la fuente
    ramas de lavanda frotan las manos.
    Sostén tu mirada con las vacas
    y los verdes tranquilizantes.
    Ten un buen camino.
     
     
    Pietatis causa
     
    Peregrinar
    el recuerdo penitente
    la cruz en la mochila.
    Siglos en segundos
    y aún permanece
    palpitante
    piedra tótem
    bajo la vía láctea.
    Sí, pervivirán
    las estelas de Estella
    el puente en Puente La Reina
    el cruceiro de la maternidad
    cruz de la vida.
      
     
    Como un poeta
     
    Bajo la sombra de un almendro te esperé
     extrañé tu boca cascanueces.
    Pero oigo lo que no escucho de ti
     y ya no poseo léxico para hablarte.
    La bocca della verittá.
    El minuto de silencio.
    Marte luce más rojo
    y pienso en la diferencia.
    El amor es la prevención
    el cuido.
    La angostura sobrepasa
    disuelve el tercer beso.
     
     
    Sorpresas
     
    Favorecida de ti.
    Me señalas las castañas
    color teca, brillantes
    como la nitidez reluciente
    del amor sin esperas.
    Prever el futuro
    anula su porvenir.
    Lo existente seduce
    prosigue del destino natural.
    La vida real
    da su vuelta de carnero
    y viene.
    Allí lo extraordinario.
     
     
    Eva y la nuez de Adán
     
    I
     
    Como frutillas que desconozco
    como si fuesen del paraíso:
    Tronco serpiente verde de musgo.
    La confusión de la manzana
    con el membrillo.
     
    II
     
    Nunca supe qué fruta era
     y tan rica estaba.
     
     
    Roncesvalles / Orreaga
     
    En los pueblos siempre es domingo por la mañana.
    Busco a su gente acallada
    como si siempre fuese hora de siesta.
    Hasta en los balcones de verjas
    no se ven las diseñadas rejas
    ocultas por flores acampanadas.
    Estos pueblos son dos nombres
    tejas de nieve
    puertas y ventanas de madera pintada
    bisagras a la vista
    diseño de establo.
    Espero que en vez de una persona
    se asome un caballo.
     
     
    Manjarín
     
    A doscientos Kilómetros de Santiago.
    A cinco mil Kilómetros de Jerusalén.
    Un pueblerino resuena la campana
    para orientar al peregrino de la niebla
    para que siga su camino a la luz
    a bocanadas blancas de pureza.
    Manjarín
    nombre de sonoridad china
    valientes guerreros mandarines.
    O es el nombre dulcificado de la mandarina.
     
      
    Hórreos
     
    Los coquetos hórreos de Galicia
    como casitas de muñecas
    de niñas gallegas.
    Si me devuelvo a Astorga
    al Palacio de Gaudí
    podré creer en princesas de cuentos.
     
     
    Meigas
     
    Debajo de la niebla
    pareciera blanquear el suelo
    voltear el cielo.
    Entre bosques de eucaliptos
    del Camiño de Santiago
    cohabitan las meigas.
    Toponimia.
    Alquimia.
    Seguí sus ancestros celtas
    pentagrama, espiral, trébol.
    Por esa bruma caminé
    adentré su densidad
    a ver si se asomaba una bruja hechicera
    y me hiciera el conjuro de la desmemoria.
     
     
    Finisterre / Fin de la Tierra 
     
    Finisterre.
    Costa da Morte.
    No es el fin de la Tierra
    ni es el fin del Mundo
    ni llegar allí es descontar los Kilómetros a cero
    del Camino de Santiago.
    Pese a la tristeza de la playa lluviosa
    la soledad alcatraz del faro
    salpica el renacimiento
    y la última roca
    frente a ese mar último
    es la primera.
    Porque lo que acaba
    da lugar a que resucite
    la cuenta regresiva
    octogonal.
    Y renueva el instante
    para doblar la existencia
    como el tiempo del águila.
     
     
    Éxodo 
     
    Qué desamparo
    quedar varado
    ante el desconocimiento
    y la equivocación.
    Caminas
    imantada
    al éxodo
    de la paz prometida.
    Escalas como cabra
    leguas empedradas,
    molinos y viento, molinos y viento.
    Crees dichosa que el Camino te sanará.
    Y pagas, pagas por el minuto de olvido
    oculto a la vista.
    Cruel saber la ignorancia.
     
     
    Regreso a casa   
     
    No he podido traerme el Camino.
    No he logrado que venga a mí.
    Regresar
    guarecida
    de su cúpula.
    Llegar al sinfín.
    Culmen de uno mismo.